Si tienes una empresa y sientes que todo el mundo habla de redes sociales, anuncios, SEO, webs, funnels y mil cosas más… pero no sabes por dónde empezar, tranquilo, es lo más normal del mundo. A la mayoría de negocios locales les pasa lo mismo: saben que necesitan marketing digital, pero no tienen claro qué hacer primero ni qué acciones realmente traen clientes. Y cuando trabajas en un mercado local como Navarra, improvisar puede salir caro, porque cada euro invertido cuenta.
La buena noticia es que no necesitas hacerlo todo a la vez. De hecho, intentar estar en todas partes desde el día uno suele ser el mayor error. El marketing digital funciona mucho mejor cuando sigues un orden lógico, construyendo una base sólida y añadiendo capas poco a poco. En Riff Digital, como agencia de marketing digital en Navarra, vemos cada semana empresas que empiezan por anuncios o redes sociales sin tener ni siquiera una web optimizada… y así es muy difícil que algo funcione. Por eso siempre recomendamos avanzar paso a paso.
El primer paso, antes de pensar en Instagram o en campañas, es tener una web profesional que realmente venda. Tu página es tu oficina digital, el lugar al que van a llegar todos los clics. Si tarda en cargar, se ve mal en móvil o no deja claro qué servicios ofreces, estás perdiendo oportunidades incluso aunque tengas tráfico. Una buena web debe explicar quién eres, qué problema solucionas, mostrar casos reales y facilitar el contacto en un solo clic. Sin esta base, cualquier acción de marketing es como llenar un cubo con agujeros.
El segundo paso es trabajar el posicionamiento en buscadores. Aquí entra en juego el SEO, especialmente el SEO local. Piensa que tus potenciales clientes ya están buscando cosas como “servicio + ciudad” o “empresa cerca de mí”. Si tu negocio aparece arriba en Google, las probabilidades de que te llamen se disparan. Optimizar textos, crear páginas de servicios, escribir artículos útiles y configurar bien tu ficha local puede marcar una diferencia enorme. Es una estrategia más lenta que la publicidad, sí, pero mucho más estable y rentable a largo plazo.
Una vez tienes web y SEO en marcha, entonces tiene sentido activar la captación rápida con publicidad online. Las campañas bien segmentadas en buscadores o redes sociales pueden traerte contactos desde el primer día. La clave está en no anunciar “a todo el mundo”, sino solo a personas con intención real de compra. Así el presupuesto cunde mucho más y cada euro trabaja a tu favor. En esta fase ya no estás probando a ciegas: estás amplificando una base que ya funciona.
Después llega el momento de reforzar tu marca con contenidos y redes sociales. No se trata de publicar por publicar, sino de generar confianza. Mostrar tu trabajo, compartir consejos, enseñar casos reales o resolver dudas frecuentes hace que la gente te perciba como experto. Y cuando alguien necesita contratar, adivina a quién recuerda primero: a la empresa que le ha estado ayudando gratis durante meses. Esa familiaridad vale oro.
Si lo resumimos en una hoja de ruta sencilla sería algo así: primero web sólida, después SEO local, luego publicidad para acelerar resultados y, por último, contenidos y redes para construir marca. Ese orden es el que mejores resultados nos da con empresas de la zona. En Riff Digital aplicamos este sistema cada día con negocios navarros que quieren dejar de depender del boca a boca y empezar a generar clientes de forma constante y predecible.
El marketing digital no va de hacer más cosas, sino de hacer las correctas en el momento adecuado. Si empiezas con una estrategia clara, todo encaja y los resultados llegan mucho antes. Y si prefieres no complicarte, siempre puedes apoyarte en un equipo que ya lo tenga rodado. Al final, tu tiempo vale más que cualquier herramienta.